QUITO BAJO PRESIÓN POR LOS INCENDIOS FORESTALES
Quito atraviesa una de las jornadas más complejas de esta temporada seca. El incendio forestal del cerro Casitagua, en Pusuquí, continúa activo por segundo día consecutivo y ya ha consumido más de 200 hectáreas de vegetación. Este viernes, 90 bomberos y 25 vehículos trabajan en la zona, mientras cuatro helicópteros realizan descargas de agua en las partes altas de la montaña, donde el acceso terrestre es más complicado. Los fuertes vientos aumentan el riesgo de propagación y de que se generen nuevos focos.
La emergencia no se limita al Casitagua. Durante el 17 de septiembre se registraron múltiples incendios forestales en distintos puntos del Distrito Metropolitano, entre ellos La Vicentina, La Bota, Villaflora, El Quinche y otros sectores. Bomberos llegó a atender 15 incendios forestales durante esa jornada, obligando a mantener varios frentes operativos simultáneamente.
LOS DATOS QUE HAY QUE MIRAR
En lo que va de la temporada de verano, alrededor de 1.200 hectáreas han sido afectadas por incendios en Quito; aproximadamente 200 corresponden solo al Casitagua. Además, entre el 1 de junio y el 14 de septiembre, 235 personas fueron sancionadas por realizar quemas a cielo abierto. Las multas por infracciones relacionadas con el manejo del fuego pueden llegar hasta aproximadamente USD 36.150, dependiendo de la gravedad y las consecuencias.
El Municipio ha presentado además siete denuncias ante la Fiscalía por incendios forestales. Hasta este 18 de septiembre existen cuatro personas judicializadas: una fue condenada a seis meses de prisión, dos tienen prisión preventiva y otra tiene prohibición de salida del país y debe presentarse semanalmente ante Fiscalía.
EL HUMO TAMBIÉN ES UNA EMERGENCIA
Aunque el monitoreo municipal reportó una calidad del aire general “aceptable” con corte a las 06h00 del 18 de septiembre, la Secretaría de Ambiente mantiene vigilancia permanente. Más de 2,3 millones de personas en 1.138 barrios están bajo vigilancia preventiva, otras 161.494 personas de 23 barrios han sido identificadas como potencialmente afectadas por el humo y 12.697 habitantes de cuatro sectores tienen atención prioritaria.
Los efectos ya se sienten en la población. Los equipos municipales de salud reportaron 117 atenciones relacionadas con los incendios de La Vicentina y La Bota, principalmente por problemas respiratorios, irritación ocular y necesidades de apoyo psicológico. En Casitagua, los equipos municipales también han brindado atención médica y emocional, entregado mascarillas y apoyado a animales de compañía y fauna silvestre.
EL IMPACTO VA MÁS ALLÁ DE LAS LLAMAS
La emergencia también está afectando a los ecosistemas. En la zona de Rayocucho fue observado un oso andino desplazándose en búsqueda de alimento mientras avanzaba el incendio del Casitagua. Guardaparques del Chocó Andino fueron activados para monitorear a la fauna silvestre.
¿QUÉ DEBEMOS HACER?
Ante presencia de humo: cerrar puertas y ventanas, evitar actividades físicas al aire libre, utilizar mascarilla, proteger especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias, mantener a las mascotas bajo resguardo y llamar al 9-1-1 ante cualquier nuevo foco de incendio.
La cifra para entender la magnitud: más de 200 hectáreas quemadas solamente en Casitagua, cerca de 1.200 hectáreas afectadas en Quito durante la temporada y cientos de personas movilizadas para enfrentar una emergencia que todavía continúa.